21 de noviembre de 2011

Nuestra libertad está en función de nuestra seguridad.

Por Jorge Luis Castro
Nuevamente la revuelta en el Cairo que lleva ya 24 muertos, donde Miles de personas se manifiestan en la Plaza Tahrir para exigir que los militares entreguen el poder a un gobierno civil elegido democráticamente, nos muestra una vez más el hartazgo de un pueblo hacia los gobiernos represores. 

Bien lo dijo Nelson Mandela "Porque ser libre no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir en una forma que respete y mejore la libertad de los demás".

En México, nuestra libertad está en función de nuestra seguridad. Nuestros hábitos y costumbres poco a poco han cambiado nuestra vida cotidiana a raíz del embate que se viene dando por un lado, entre carteles de la droga y por otro el embate del Gobierno hacia esos carteles.  

Unos de los principales hábitos es que la gente ha dejado de salir de noche y recomendado a su familia no hacerlo, y un gran porcentaje ha eliminado los viajes por carretera.
No tenemos un Gobierno Militar pero tenemos a los militares en las calles que de una u otra forma nos intimida a los ciudadanos comunes y corrientes pero no así a los comandos armados de la delincuencia organizada y es ahí donde perdemos todos porque la violencia genera más violencia y el pueblo queda en medio.

No tenemos un Gobierno militar pero si tenemos un gobierno que ha convertido en delito  el hacer un comentario tocante a este tema en las redes sociales, ya no podemos expresar libremente nuestros temores al ver pasar a un grupo armado o mencionar algún enfrentamiento. A los ciudadanos comunes y corrientes no le coartan la libertad de expresión con dinero o con amenazas de no consumir publicidad, pero si se le coarta mediante una Ley que puede llevarlos a la cárcel o que te den un levantón para “presentarte en calidad de testigo” a declarar por un hecho.

La estrategia contra la inseguridad ha fracasado, de eso no hay duda. La millonaria suma de recursos otorgados a la seguridad no necesariamente va encaminada a combatir el consumo y la prevención del delito a través de campañas masivas, todo se enfoca principalmente a combatir frontalmente a los delincuentes, mismos que se multiplican a cada día que pasa, porque un país que no invierte lo suficiente en educación de calidad e innovación tecnológica no puede salir del ya merito. 

La educación es la única Arma que puede cambiar a México y la mejor defensa de los ciudadanos ante la creciente ola de violencia.