LA Problematica.
Hoy más que
nunca se vive una democracia controlada, inducida y acotada por las elites del
poder, quienes cuentan con poderosos instrumentos "orientadores" de
la opinión y de la voluntad ciudadana, afirmó Víctor Flores Olea, ex director
de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
En este
sistema confiscado, agregó el escritor y analista político, se ha eliminado
"la posibilidad de discutir otras opciones del desarrollo integral, de
nuevos caminos, otras formas de organización que pudieran satisfacer las
necesidades individuales y sociales". Se postula "sin
alternativas", lo cual significa la negativa a reconocer la voluntad
ciudadana como instancia última de decisión.
La democracia
acotada es aquella a la que se refiere Jürgen Habermas como la "democracia
formal", en que se plantea que los ciudadanos pueden ser consultados o no,
pero a la ciudadanía se le deja sólo la función de ser legitimadora del
gobierno. Así, es de entenderse que
desde el poder dominante se promueva la implantación de ésta democracia acotada
a la legitimación, y no así, aquella democracia que tiene una serie de normas,
principios y procedimientos orientados a construir regímenes políticos abiertos
con amplia participación de los ciudadanos en todos los órdenes.
Durante el
siglo XX, el sistema político mexicano, se comportó acorde con sus
características principales: autoritario, corporativo y antidemocrático. El
avance por la ruta de la democratización, se fue generando en México, como
consecuencia de las luchas sociales anti régimen, dado que el propio sistema
político mexicano se convirtió en el principal obstáculo para la
democratización de la sociedad y de las organizaciones sociales, donde
participa la sociedad organizada.
El Movimiento
estudiantil del 68 fue un parte aguas en la Transición a la democracia en
México, sin embargo la movilización masiva de universitarios, obreros y demás le molesto al Gobierno de Díaz
Ordaz quien termino por reprimir la
oleada de inconformidad con una brutal represión armada y que tuvo un desenlace
fatal con cientos (algunos hablan de miles) de Muertos en la Plaza de las
Tres Culturas de Tlatelolco, Para 1971 ya con Luis Echeverría como presidente
se hace sentir nuevamente la represión del estado y el día 10 de Junio de 1971
con llamada la matanza de corpus a manos
de grupos paramilitares llamados halcones y que al día de hoy aun se encuentra
impune.
Muchos se
preguntan ¿de que sirvió el Movimiento? La respuesta la tienen ante si, después del 68 el pueblo empezó a buscar una alternativa real de
gobierno, las luchas sociales continúan y es en 1988 cuando por fin sentíamos liberarnos del yugo
se comete un gran fraude electoral en contra del Ingeniero Cuauhtémoc
Cárdenas, la alternancia estaba
en la puerta y solo bastaron 12 años mas para poder materializarla.
Sin embargo, La
alternancia en México, por lo pronto tiene sentido en cuanto a la creación de
las condiciones propicias para remover algunos obstáculos a la democratización
de la sociedad que, se han interpuesto, desde el propio gobierno. Se logra la
apertura controlada y restringida del sistema político, ciertamente con
objetivos de democratización, pero la alternancia no es la democracia
implantada en la sociedad, sino el primer paso que inicia el proceso para
llegar a ella.
La
implantación de la democracia, ocurre a partir del propio ciudadano que tiene
resueltas sus necesidades materiales, participando dentro de un sistema
político acotado por la propia sociedad en sus diversos intereses sociales,
pero que suma, integra, une y conjunta esfuerzos individuales y colectivos, sin
exclusiones, la viabilidad del proyecto se da en la medida que la utopía crea
un modelo normativo definido por la propia sociedad en forma amplia. Remueve
los obstáculos y modifica el comportamiento de aquellas variables
socioeconómicas y políticas que están minando y debilitando su propio proceso
de desarrollo con dependencia tecnológica, déficit de la balanza de pagos,
dependencia política y económica del exterior.
LA Respuesta.
Hasta hace
unas semanas todo parecía que para la
elección de 2012 todo estaba resuelto, ya había técnicamente un candidato
ganador que cumplía cabalmente con las condiciones impuestas por las elites del
poder, por las televisoras y los medios de información al servicio de los que
mas tienen, un candidato hecho a la
medida con una estrategia de marketing de mas de 6 años, pero oh sorpresa para
el candidato del PRI, El viernes negro
(11 de mayo de 2012) de Enrique Peña Nieto en la Universidad Iberoamericana ha
sido el punto de quiebre para develar la realidad: los jóvenes no quieren más
mentiras, manipulación de los medios de información, ocultamiento de hechos,
simulaciones por las que el candidato del PRI-PVEM ha pagado millones de pesos.
Recientemente,
al celebrarse el Día del Internet, se dio cuenta que 40 millones de mexicanos
acceden a él; este dato es revelador y explica un mucho por qué el repudio, los
gritos de cobarde y el paso acelerado de Peña Nieto que lo llevó hasta el baño
de la Iberoamericana para refugiarse, asustado, de los gritos de los jóvenes.
No se pudo ocultar, aunque las televisoras intentaron hacerlo.
Los videos
dieron la vuelta al país y al mundo; los jóvenes estudiantes, con aplomo y en
pleno uso de sus derechos y libertad de expresión, le dijeron en su cara que no
lo quieren, que no desean al PRI ni lo que representa.
La
reconfortante respuesta del estudiantado mexicano motivó a mucha gente más.
Después del viernes negro en la Iberoamericana, Peña Nieto trae el fantasma del
repudio tras de sí.
Para las y los
jóvenes de México la decadencia del país ya se ha convertido en un problema
personal. Son las personas menores de treinta años quienes eminentemente son
víctimas de la represión selectiva de parte de las autoridades de seguridad
(policías, militares, etc.), mientras más se cuestiona al poder público,
mientras más se atreven a cuestionar a los poderes mas riesgo corren y mayor
posibilidad tienen de ser víctimas de represión, violencia o incluso muerte
(aquí incluyo a mi gremio periodístico y de defensoras/es de derechos humanos).
Son las y los jóvenes estudiantes quienes avizoran un futuro incierto, víctimas
de un sistema educativo obsoleto que no les prepara para la realidad de este
siglo. Son ellas y ellos quienes advierten, en pequeña o gran medida, el vacío
moral que les han dejado los amos de México, empresarios y políticos cuyos
pactos de colusión han debilitado al país hasta las entrañas en casi todos los
ámbitos. Son la generación que se niega a ser llamada despectivamente Ninis,
porque como dijo una joven mexicana en Twitter: “El nini es México: ni nos da
educación gratuita y de buen nivel, ni nos da igualdad de oportunidades”.
Elena Poniatowska ha dicho que
este es el nuevo 68. Y es una rebelión frente a lo que se avizora como un
autoritarismo que nos promete paz a cambio de silencio, que nos promete
seguridad a cambio de dinero, que nos promete más de lo mismo. Y justamente eso
es lo que esta juventud mexicana, ignorada por tanto tiempo, reclama ahora: un
país diferente y libre. No hay discurso detrás, sino algo mucho más poderoso:
un grito de libertad que les devuelve las calles de un país adultocéntrico y
muy poco democrático.
LA Solución.
La voz de los
jóvenes ya se esta escuchando y por lo pronto ya hay respuesta a alguna de las
demandas, pero Hablar de una solución al
movimiento estudiantil #YoSoy132 en
esencia para el corto plazo me parece un poco irresponsable. Tal vez en lo
general se logre mucho, un ejemplo seria una mayor apertura en los medios para
mantener informado al pueblo, mas allá de eso los cambios que se requieren para
satisfacer sus demandas conllevan necesariamente a una profunda reforma del
estado. Se trata de implantar un sistema que permita mayor apertura democrática
en todos los sentidos, mayor representatividad de la sociedad en el
gobierno que de manera corresponsable
tome acciones en favor del bien común, acabar con los monopolios tanto
empresariales como sindicales, mayor inversión en la educación y regularla por
medio organismos autónomos, reparto equitativo de la riqueza y la
generación de empleo como alternativa para crear riqueza en ves de combatir
pobreza. Esta solución no se puede dar de la noche a la mañana, se necesita
tiempo y para ello es necesario mantener la exigencia mas allá del día de la
elección.